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¡¡¡LUCHEMOS POR LA EDUCACIÓN GRATUITA!!!
Web Master Miércoles, 16 de Septiembre de 2009 14:22
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Panfleto de la JCE (m-l)
Una de las necesidades inmediatas de la juventud obrera, especialmente ahora durante la crisis, es la de la educación gratuita en todos los aspectos.
Una reclamación básica que podemos, debemos y estamos realizando los comunistas y otras fuerzas progresistas es la defensa de lo público; y algo más en concreto, en el caso de los jóvenes, la defensa de la educación pública. Esta defensa se hace necesaria para mantener uno de los logros que los trabajadores han conseguido en este país para sus hijos: la educación pública, accesible a todo el mundo.
Sin embargo, como se sabe, en varios lugares del Estado la existencia de la educación pública está siendo amenazada, siguiendo la línea que marca la necesidad de los empresarios de hacer cada vez más dinero. La destrucción de la educación pública se produce ahogando los presupuestos a base de reducir el dinero que se dedica a la pública, aumentando las subvenciones a la privada y concertada (estando la mayoría de estos centros en manos de la Iglesia); así como introduciendo gestión privada en los centros. Este crimen es más visible y más importante en comunidades autónomas tan potentes económicamente como Catalunya y Madrid (un ejemplo claro de que tanto PP como PSOE, ambos oprimen a los trabajadores sin despeinarse). Este proceso, no es difícil imaginar cómo evolucionará, EEUU es un ejemplo bastante claro tanto para la educación primaria y secundaria como para la universitaria.
Pero una reclamación que vaya más allá de una simple defensa ha de ser la de la gratuidad de toda la educación. Pero decimos bien: de toda la educación. La ley dice que la educación en España es gratuita desde los 6 hasta los 16 años. Grande es la sorpresa de nuestros padres cuando se encuentran con que se dejan casi 300€ en libros por cada hijo cada curso (una cantidad difícil de pagar de golpe con los salarios de los obreros). Es cierto que en algunas Comunidades Autónomas, hay programas de gratuidad de los libros de primaria (Andalucía o Castilla-La Mancha, por ejemplo). Pero además de los libros, se suelen sumar los gastos en ropa, en material escolar o del comedor de la escuela (puesto que habitualmente tanto la madre como el padre están trabajando). Aun así nos pedirán a los trabajadores que aumentemos la natalidad…como si el mantenimiento de los hijos lo regalaran.
Ni que decir tiene que la matrícula de entre 600 y 1.500€ de la universidad, mas los carísimos libros y academias hacen del estudio en la universidad una carga económica importante; no es de extrañar por tanto que los hijos de los obreros vayan cada vez en menor número a la universidad por una mezcla de falta de recursos y de desmotivación; y se tengan que conformar con esa formación profesional que les forma sencillamente para ser mano de obra barata pero suficientemente cualificada. Por eso, una de las necesidades inmediatas de la juventud obrera, especialmente ahora durante la crisis, es esta, la de la educación gratuita en todos los aspectos, desde preescolar hasta la universidad. Y es por ello por lo que debemos luchar, participando en las AMPAS y sobre todo en los Consejos Escolares (aunque siguen sin tener representación de los estudiantes), reclamando a las consejerías de educación, manifestándonos masivamente en las calles, denunciando la desigualdad en la asignación de recursos públicos (ya que una gran parte se va a los privados y concertados), uniendo en la lucha a padres y madres trabajadores y sus hijos, a los profesores (que también sufren este deterioro de la educación pública) y a los sindicatos.
Y la educación gratuita no es ninguna utopía. Un país capitalista (mucho más uno imperialista), en realidad, podría asumir ese gasto perfectamente, con más impuestos a los empresarios por ejemplo y con voluntad política, pero por supuesto los empresarios no están dispuestos a esto mientras puedan ahorrarse impuestos y sacar beneficios directos creando ellos mismos las escuelas y universidades o al menos intentando gestionar los centros públicos; resumiendo, que el capitalismo es incompatible con los servicios públicos y gratuitos. Esa gratuidad como se puede garantizar es en una República donde el Estado tenga un importante control sobre la economía y esté al servicio de las clases que trabajan (la República que nosotros reclamamos). Aunque por supuesto la única garantía absoluta de un acceso total a una educación completa y absolutamente gratuita (incluyendo el material escolar) es el socialismo y el comunismo, donde la escuela esté constituida por y para los trabajadores y trabajadoras y sus hijos. Mientras sumamos fuerzas y conciencias para ese objetivo, vamos luchando por la democratización del país mientras defendemos las ruinas del estado del bienestar, los restos de una educación pública cada día más deteriorada.
Sin embargo, como se sabe, en varios lugares del Estado la existencia de la educación pública está siendo amenazada, siguiendo la línea que marca la necesidad de los empresarios de hacer cada vez más dinero. La destrucción de la educación pública se produce ahogando los presupuestos a base de reducir el dinero que se dedica a la pública, aumentando las subvenciones a la privada y concertada (estando la mayoría de estos centros en manos de la Iglesia); así como introduciendo gestión privada en los centros. Este crimen es más visible y más importante en comunidades autónomas tan potentes económicamente como Catalunya y Madrid (un ejemplo claro de que tanto PP como PSOE, ambos oprimen a los trabajadores sin despeinarse). Este proceso, no es difícil imaginar cómo evolucionará, EEUU es un ejemplo bastante claro tanto para la educación primaria y secundaria como para la universitaria.
Pero una reclamación que vaya más allá de una simple defensa ha de ser la de la gratuidad de toda la educación. Pero decimos bien: de toda la educación. La ley dice que la educación en España es gratuita desde los 6 hasta los 16 años. Grande es la sorpresa de nuestros padres cuando se encuentran con que se dejan casi 300€ en libros por cada hijo cada curso (una cantidad difícil de pagar de golpe con los salarios de los obreros). Es cierto que en algunas Comunidades Autónomas, hay programas de gratuidad de los libros de primaria (Andalucía o Castilla-La Mancha, por ejemplo). Pero además de los libros, se suelen sumar los gastos en ropa, en material escolar o del comedor de la escuela (puesto que habitualmente tanto la madre como el padre están trabajando). Aun así nos pedirán a los trabajadores que aumentemos la natalidad…como si el mantenimiento de los hijos lo regalaran.
Ni que decir tiene que la matrícula de entre 600 y 1.500€ de la universidad, mas los carísimos libros y academias hacen del estudio en la universidad una carga económica importante; no es de extrañar por tanto que los hijos de los obreros vayan cada vez en menor número a la universidad por una mezcla de falta de recursos y de desmotivación; y se tengan que conformar con esa formación profesional que les forma sencillamente para ser mano de obra barata pero suficientemente cualificada. Por eso, una de las necesidades inmediatas de la juventud obrera, especialmente ahora durante la crisis, es esta, la de la educación gratuita en todos los aspectos, desde preescolar hasta la universidad. Y es por ello por lo que debemos luchar, participando en las AMPAS y sobre todo en los Consejos Escolares (aunque siguen sin tener representación de los estudiantes), reclamando a las consejerías de educación, manifestándonos masivamente en las calles, denunciando la desigualdad en la asignación de recursos públicos (ya que una gran parte se va a los privados y concertados), uniendo en la lucha a padres y madres trabajadores y sus hijos, a los profesores (que también sufren este deterioro de la educación pública) y a los sindicatos.Y la educación gratuita no es ninguna utopía. Un país capitalista (mucho más uno imperialista), en realidad, podría asumir ese gasto perfectamente, con más impuestos a los empresarios por ejemplo y con voluntad política, pero por supuesto los empresarios no están dispuestos a esto mientras puedan ahorrarse impuestos y sacar beneficios directos creando ellos mismos las escuelas y universidades o al menos intentando gestionar los centros públicos; resumiendo, que el capitalismo es incompatible con los servicios públicos y gratuitos. Esa gratuidad como se puede garantizar es en una República donde el Estado tenga un importante control sobre la economía y esté al servicio de las clases que trabajan (la República que nosotros reclamamos). Aunque por supuesto la única garantía absoluta de un acceso total a una educación completa y absolutamente gratuita (incluyendo el material escolar) es el socialismo y el comunismo, donde la escuela esté constituida por y para los trabajadores y trabajadoras y sus hijos. Mientras sumamos fuerzas y conciencias para ese objetivo, vamos luchando por la democratización del país mientras defendemos las ruinas del estado del bienestar, los restos de una educación pública cada día más deteriorada.
Juventud Comunista de España (marxista-leninista)
www.jovenguardia.es
